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Długość śladu

10,72 km

Poziom trudności

Łatwy

zejść

292 m

Max elevation

424 m

Trailrank

46 2,3

Min elevation

152 m

Trail type

Loop

Czas

3 godzin 16 minut

Współrzędne

1073

Uploaded

16 listopada 2013

Recorded

listopada 2013
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424 m
152 m
10,72 km

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w pobliżu Las Caldas, Asturias (España)

Acceso:

A Las Caldas, pueblo que está a 10,2 km de Oviedo (capital del Principado de Asturias), se llega en coche por la N-634 y luego por la carretera de las Caldas . Por otra parte, la línea número 3 del transporte urbano (TUA) nos deja a unos cincuenta metros del inicio de la ruta.

Especies animales: Alimoches, halcones, garzas, mirlos, jabalíes, corzos, zorros, salamandras.

Descripción de la ruta

Ésta es una de las tres rutas (las otras dos son la del Buitre y la del Oso) habilitadas, por el Ayuntamiento de Oviedo y el Fondo para la Protección de Animales Salvajes (Fapas), a través del proyecto denominado Naturaleza de cercanías en Oviedo, para observar la fauna y disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor.

La Ruta de la Salamandra comienza en La Arquera, última parada de la línea 3 de TUA, junto al Bar Chema. Pero nosotros salimos desde Las Caldas enfrente del Balneario a lado de la entrada al Castillo de la localidad. Tomando la calle que va a Casielles, continuamos recto hasta encontrarnos con la senda verde con la que cruzamos el río Nalón por una pasarela metálica, para llegar a La Arquera - Puerto.

La aldea de Puerto nos recibe con pequeñas huertas familiares y casas rurales a la antigua usanza, incluidos sus hórreos, que nos indican la importancia de las antiguas cosechas y la necesidad de conservarlas.

Llegamos al cruce y giramos a la izquierda, iniciando la subida por un cómodo camino asfaltado hasta la iglesia de San Pelayo y continuamos por el camino que nos sale de frente dejando ésta última a la derecha. Atravesamos fincas y prados con abundantes frutales viejos, productos de fruta y refugio para aves como el petirrojo o el colirrojo real. Los muros bordean las fincas; antiguos, sin cemento y con muchos huecos, son lugares extraordinarios donde los anfibios encuentran refugio bajo las piedras y mantienen su humedad.

Ya avistamos un territorio más asilvestrado, con pequeños y tupidos bosques de ladera formados por especies caducifolias, es decir, que llegado el invierno, pierden las hojas. Castaños, robles y abedules son los árboles más representativos. En el suelo de estos bosques, bajo las hojas, bulle la vida y en estos prádos húmedos las salamandras, que durante el día se esconden, capturarán por la noche todo tipo de insectos de los que se alimentan.

Tomamos el estrecho sendero y, flanqueados por espineras y avellanos silvestres, iniciamos un camino de subida, el mismo que también se ven obligados a utilizar el corzo y el jabalí, así que busquemos su presencia en el barro o en la tierra húmeda. Cuando llegamos al collado, conocido como El Bustiello, nos encontramos con el punto final de otra de las rutas, la del Buitre, pero nosotros continuamos los pasos de la Salamandra...

Vamos bajando por el lateral derecho del valle viendo, a la izquierda, la cuenca del Boo con toda su ladera poblada de un gran bosque de castaños, altamente productivo de madera y de frutos que, como ahora no se recogen, quedan a merced de los animales salvajes.

Es el momento de mirar al cielo. Estos terrenos forestales son propicios para observar las águilas ratoneras, escuchar al pájaro carpintero o, con suerte, ver pasar velozmente la silueta del azor, el cazador más característico de estos bosques.

Vamos bajando por la falda de una montaña que nos puede parecer pobre en vegetación. Es cierto, es una montaña caliza y su vegetación es de porte mediterráneo, seco. Lamentablemente es una pequeña parte de la vegetación, ya que los incendios no han permitido crecer más allá de unas cuantas encinas dispersas.

Un fuerte contraste: en la zona umbría del valle, el bosque húmedo atlántico, y en la solana, la vegetación mediterránea más adaptada a la sequedad. Cada una de ellas con su flora y fauna característica. Si en el bosque hay salamandras, en la roca caliza abundan los reptiles y, tras ellos, el águila culebrera, que podremos ver una vez que llegan en la primavera desde África.

Una ancha pista nos lleva por la amplia y verde Vega de Siones. Cuando lleguemos al cartel informativo, en el barrio de El Pando, parémonos a descubrir lo singular de estos valles sin ríos. Es posible que el bar del pueblo esté abierto, entonces podríamos refrescarnos, de lo contrario habrá que hacerlo en la fuente restaurada de La Vallina, junto a la Capilla del Carmen.

Tomamos de nuevo el camino cómodo de la carretera hasta encontrar un pequeño ramal a la derecha, con su señal indicadora, que nos lleva por el medio del valle y las praderías, algunas de las cuales podremos ver abandonadas por la falta de actividad agraria. Decenas de generaciones familiares han creado estos prados y los han mantenido para obtener de ellos sus cosechas de patatas o maíz. Ahora apenas se encuentran estos cultivos.

Después de atravesar Guayoso, llegamos al barrio de Pozobal y callejeamos cuesta arriba buscando las señalizaciones hasta salir nuevamente a la carretera. Pero antes podemos hacer parada y fonda en una antigua casa de aldea restaurada con el gusto excepcional de dejarla como era originalmente para que no desentone con el entorno.

Unos metros más arriba y a la derecha nos llamará la atención una pequeña construcción de piedra con forma circular. Es un calero, perfectamente conservado. En él se cocían las piedras calizas para obtener la cal que era utilizada en las labores del campo, la construcción, etc.

Ya en el alto, volvemos a descubrir los meandros del río Nalón y, al fondo, la sierra del Naranco y la ciudad de Oviedo, que nos recuerda que lo urbano está cerca. Continuamos por la carretera descendiendo. Sigámoslas ya entre las caleyas asfaltadas de Figarines. Al final del camino nos encontramos con una rotonda que habrá que coger a la izquierda, pasar un puente y regresar rodeando el castillo de Las Caldas a esa localidad.

Aquí podemos tomar el bus de vuelta a Oviedo o paramos a degustar unas sidras y algo de comer.
Most

Pasarela sobre el Nalón

Pasarela sobre el Nalón

1 comment

  • Soragv 6 sie 2018

    I have followed this trail  zweryfikowane  View more

    La ruta está poco frecuentada,llegados a un punto (1/2km después De la Iglesia) entramos en un tramo totalmente salvaje y hay que ir equipados de material para senderismo de montaña (botitas, pantalón largo...etc). Mucha vegetación y el camino era prácticamente impracticable, hasta el punto que dudamos dar la vuelta muchas veces por el agobio que teníamos. No lo aconsejamos y lo pondría un nivel medio de dificultad (no ir con niños pequeños)!

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