Czas  5 godzin 33 minut

Współrzędne 1996

Uploaded 22 grudnia 2014

Recorded grudnia 2014

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  • Information

     
  • Easy to follow

     
  • Scenery

     
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1 244 m
718 m
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15,79 km

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w pobliżu Martos, Andalucía (España)

Sorprendente incursión en el extremo noroccidental de la Sierra Sur de Jaen que resulta un auténtico tratado de etnología pura como es la Sierra de la Grana y Peñablanquilla y el derroche de historia que encierra la Peña de Martos entre las melancólicas ruinas de su castillo calatravo, recorridos en una recomendable ruta circular que resulta un auténtico balcón al mar de olivos de la campiña jiennense y un compendio de tradición que nos muestra la capacidad del ser humano para beneficiarse íntegramente de la montaña tanto para obtener una inimaginable fertilidad de su piel rocosa como para explotar la inexpugnabilidad de sus vertientes más agrestes.
Iniciamos esa ruta en el Pilar del Sapillo, antiguo abrevadero ganadero en las afueras de Martos donde se asentaron los primeros pobladores de esta histórica villa. Esta fuente está situada en el km 1 de la carretera que une Martos con el municipio de Los Villares, donde encontraremos señales e información del Sendero de la Vereda de la Raspa – Sierra de la Grana (SL-A 6), sendero local que discurre por una antigua vía pecuaria que unía Martos y Jamilena pasando por las alturas de la Sierra de la Grana. El sendero se inicia por una pista asfaltada que parte desde el Pilar del Sapillo hacia el este en marcado ascenso conduciéndonos entre olivares al paraje de la Maleza donde encontraremos una especie de refugio-mirador construido sobre la antigua era de Doña Consuelo Codes y que nos permitirán un primer respiro con unas soberbias vistas sobre la Peña de Martos y el casco urbano de esta ciudad rodeada de huertas y olivares. Esta zona es bastante rica en agua, lo que se traduce en multitud de bocaminas que se encuentran dispersas por la cara norte de este cerro y que en época de lluvias abundantes afluyen al exterior. El sondeo realizado en la zona da abastecimiento hídrico al casco histórico del municipio.
Continuamos nuestro avance y a unos 200 metros del mirador de la Maleza la pista asfaltada finaliza virando hacia la izquierda en un camino de tierra muy pendiente que asciende bruscamente entre retamas ganando vistas de forma exponencial a la altura obtenida. Llegamos a la Era de los Jiménez, donde se encuentra habilitado otro refugio-mirador entre un joven pinar que nos permite contemplar el rústico adoquinado de piedra de la antigua era que se conserva aceptablemente y que se utilizaba entre otras cosas para limpiar el cereal que se recogía de las “roturas” que se dispersaban por esta sierra. Era muy típico ablentar el cereal con una horca y aprovechar el viento para separar el grano de la paja.
La subida continua implacable por la cresta de esta sierra siguiendo el amplio camino entre pinos dispersos, matorral y restos de albarradas y acúmulos de piedras que dan muestra del antiguo aprovechamiento del terreno. Llegaremos a una pista de mayor entidad (a la izquierda nos conduciría al Pilar del Marchante) que obviaremos continuando nuestro camino hacia el este por la Vereda de la Raspa manteniendo la fuerte pendiente de subida, que nos permite ir ganando altura rápidamente. Las vistas cada vez son más espectaculares, donde sin perder protagonismo la Peña de Martos, omnipresente referente de esta ruta, la Sierra Caracolera y la Sierra Ahíllos muestran su humilde grandeza y a su espalda las Subbéticas Cordobesas asoman en toda su extensión. A nuestra izquierda nos deleitamos con las vistas hacia el norte del municipio de Torredonjimeno en primer plano y de la amplia depresión del Valle del Guadalquivir donde podemos identificar municipios como Porcuna, Arjona, Villadompardo, la Higuera de Arjona,… Todo ello con el marco de Sierra Morena al fondo que recorta sus modestas cumbres en la lejanía.
Ascendemos por un tramo bastante más despejado de masa arbórea donde se conservan las terrazas con las que el hombre suavizó en tramos la pendiente de esta montaña para adaptarla y hacer posible su cultivo. Hasta bien entrados los años 70 se mantuvo este tipo de agricultura en esta sierra, arañando productividad a un terreno de predominio rocoso pero que permitió la supervivencia de muchas familias de escasos recursos que hicieron de su pelea diaria con el medio su modo de vida, fertilizando con su sudor una sierra laboreada hasta su misma cumbre.
Llegamos de nuevo a otra pista que ahora sí seguimos a la derecha mitigando mucho la pendiente que traíamos, llaneando prácticamente durante unos 500 metros hasta encontrarnos a nuestra izquierda el camino que nos lleva directamente tras una fuerte subida a la planicie cimera de esta bella sierra. Seguimos pues este camino que se encuentra perfectamente señalizado yendo paralelos a un frondoso bosque de pinos adultos que delimita una alambrada. La pendiente se minimiza al llegar a la llanura que nos da vista al fondo a la Era de la Mesa donde encontramos otro refugio-mirador que nos otorga unas vistas supremas hacia todo el sector septentrional de la Sierra Sur destacando las cumbres de Jabalcuz, La Pandera, el Grajales, el Cerro del Viento, La Montesina, el Marroquí, La Camuña, además de la Sierra de la Parapanda, la Subbética, la Sierra caracolera y la Sierra Ahíllos, Sierra Mágina, Sierra Nevada,…. Además tendremos una bella vista del municipio de Los Villares en pleno Valle del Río Eliche. Desde este mirador podremos apreciar cerca el monolito del vértice geodésico de La Grana (1252m) al que llegamos entre unas bellas albarradas y restos de alguna choza de piedra, vestigios de la antigua subsistencia que modeló esta cima. Volvemos sobre nuestros pasos hasta la Era de la Mesa y comenzamos a seguir un pequeño sendero que surge desde este llano sumergiéndose en la cañada que forma la cabecera del Arroyo Guadalete y que desciende hacia el este. Llegamos al Pozo de la Era de la Mesa, con sus paredes circulares hechas de piedra seca que abastecía de agua potable a los esforzados agricultores de tan arisca tierra. El sendero poco a poco va tomando porte entre bancales de roca que van escalonando el cauce seco del arroyo en su descenso. Poco a poco se va perfilando la bella silueta de Peñablanquilla, mostrando sus cinturones orogénicos que le otorgan una belleza especial y nos atrae hacia su cumbre con la promesa de una panorámica superlativa. Descendemos hasta un punto en el que el cauce del arroyo vira hacia el norte dando vistas a Jamilena, que aquí ya muestra su casco urbano y hacia donde se dirige el arroyo aumentando su pendiente de caída en un barranco más encajonado. En este punto nosotros seguiremos hacia el este manteniendo el rumbo que llevábamos y ascendemos suavemente siguiendo un sendero bastante marcado que discurre paralelo a un espeso pinar hasta llegar a un amplio collado donde nos desviamos hacia el norte para alcanzar la cumbre de Peñablanquilla (1189m) atravesando un breve lapiaz. Una vez en la cima merece la pena disfrutar de sus impresionantes vistas: Hacia el oeste queda La Grana, que desde este punto muestra un perfil más afilado y atrayente, mostrando su vertiente más vertical y otorgándole una entidad que anteriormente no apreciábamos en toda su dimensión. Hacia el norte destacan las vistas sobre Jamilena y Torredonjimeno además de la inmensidad del Valle del Guadalquivir hasta Sierra Morena. Hacia el este destaca el grandioso Jabalcuz además de la Cresta del Diablo, el Cerro de la Vicaría, el Cerro de los Morteros, la Ermita de San Isidro y el Cerro de Cuesta Negra, y más al fondo quedarían el Grajales, los Tajos de las Alcandoras y Los Propios. Hacia el sur la imponente La Pandera con Los Villares a sus pies, el Cerro del Viento, la Parapanda,……. Una maravilla!!! Unos metros más debajo de la cumbre se encuentra el punto que mejor panorámica ofrece de Jamilena y el mar de olivos del Valle del Guadalquivir, lugar escogido donde encontraremos un panel en recuerdo de Victor Araque, un deportista de montaña local fallecido recientemente en unas condiciones bastante dramáticas. Magníficas vistas para honrar su memoria.
Tras el descanso en pleno éxtasis visual, desandamos nuestros pasos volviendo al collado antes mencionado y donde tomamos un camino que discurre por la loma hacia el suroeste en descenso y que nos lleva a una amplia pista que seguimos ahora ya en subida durante más de 1 km hasta llegar al punto donde abordamos anteriormente la parte final de la subida a La Grana. En este punto abandonamos la pista para iniciar un fuerte descenso tomando un sendero muy difuso hacia el Suroeste y que progresa inmerso en plena Cañada Honda, prácticamente por su mismo cauce. Este sendero se le conoce como el Sendero de la Polémica y aunque está un poco cerrado de matorral discurre plácidamente entre retamas y pinos jóvenes hasta llegar a una nueva pista que obviamos siguiendo el descenso por Cañada Honda pasando por el Pozo de Fenoy en un tramo bastante más difuso. Llegamos a un olivar donde el sendero gana porte progresando por el mismo cauce del arroyo que en épocas de copiosas lluvias recoge las aguas de este sierra y que flanqueado por imponentes bancales de roca e hileras de almendros nos lleva hasta la carretera JV-2212, la que une Martos con Los Villares. Seguimos esta carretera en descenso en dirección Martos unos 300 metros junto al cauce del Arroyo de Cañada Honda hasta llegar a la Fuente del Chorro, bella fuente junto a una higuera que tiene dos partes bien diferenciadas, una destinada a fuente-abrevadero y otra más utilizada como lavadero como atestiguan dos pilas de piedra con un plano inclinado estriado utilizado para lavar la ropa. Desde esta fuente sigue hacia el sureste el Camino Viejo de Valdepeñas o Vereda de Valdepeñas, antigua vía pecuaria que conduce a Valdepeñas de Jaen y derivando caminos hacia Los Villares y Fuensanta.
Desde la fuente tomaremos un camino asfaltado que se dirige hacia el sur en fuerte ascenso entre casas de campo y coincidiendo con el trazado la antigua Vereda de la Senda de la Arija, la cual podemos patear su tierra en un pequeño tramo que se sale del asfalto justo antes de llegar al punto más alto del cerro, volviendo de nuevo al asfalto para continuar por él hasta llegar a Los Charcones, donde encontramos la Ermita de la Victoria, situada en el paraje Molino Bordo con un amplia área recreativa alrededor y donde el último sábado de mayo se celebra la romería en honor a la Virgen de la Victoria, declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.
Desde aquí impone la vista que nos ofrece la Peña de Martos, mostrando su silueta piramidal y cuya ascensión afrontamos por su cara sureste tras terminar de descender hasta la explanada situada a los pies de la Peña y desde donde comienza el sendero de subida. Al comienzo se asciende por un camino que poco a poco se va estrechando a medida que se introduce en las rocas y comienza el serpenteo que se amolda a las irregularidades de la ladera mientras las vistas hacia la campiña, a la Sierra de la Grana y a la Sierra Caracolera y Ahillos van siendo constantes. Es un verdadero deleite el sentir la extensa historia que ha rodeado esta subida, con infinidad de acontecimientos y personajes ilustres dejando sus huellas por estas rocas. La Torre del Homenaje del Castillo nos sirve de referencia continua sobre nosotros y a medida que nos acercamos a ella nos sobrecoge cada vez más su imponente localización. Llegamos a los semiderruidos lienzos de sus murallas y entramos de lleno en el recinto del Castillo de la Peña, encaramado en la cumbre de la Peña de Martos a 1008 metros de altitud. Este peculiar y estratégico enclave ya fue utilizado por iberos y romanos para controlar la campiña y los caminos cercanos a la antigua Tucci. Sobre los restos de la fortificación ibero-romana se construyó una fortaleza árabe que constituyó uno de los principales bastiones del reina nazarí de Granada y sobre sus restos a su vez se construyó el actual castillo por la Orden Militar de Calatrava tras serle donado a esta orden por Fernando III “El Santo” en 1228. Cruzamos lo que sería la imponente Plaza de Armas del castillo y nos dirigimos al punto más alto de esta llanura cimera tras pasar el foso donde se ubica las ruinas de la Torre del Homenaje, conservando aún la robustez que le otorgaba el ser el punto más protegido de la fortaleza. Rodeamos todo el perímetro de su muralla con la vertiginosa caída vertical hacia el casco urbano de Martos que podemos divisar con detalle en toda su extensión. Es irremediable evocar la Leyenda de los Hermanos Carvajales, caballeros de la Orden de Calatrava que fueron despeñados desde este lugar en 1312 tras ser acusados del asesinato del caballero Juan de Benavides, privado mayor del rey Fernando IV de Castilla. Según la leyenda fueron introducidos en una jaula de hierro con púas afiladas en su interior y arrojados por estos cortados hacia Martos. En el lugar donde se cuenta que se paró la jaula encontramos hoy una cruz sobre una columna de piedra conocida como la Cruz del Lloro en memoria de estos dos hermanos y símbolo de la compasión que tuvo el pueblo tuccitano de su suerte. Antes de ser ejecutados, los Hermanos Carvajales emplazaron al rey Fernando IV a comparecer ante Dios en el plazo de treinta días por la muerte injusta que el monarca ordenaba darles. El rey Fernando IV murió en la ciudad de Jaén el 7 de septiembre de 1312, treinta días después de la ejecución de los hermanos Carvajal, cumpliéndose así la maldición a la que fue sometido el monarca por los condenados y siendo conocido póstumamente como Fernando IV El Emplazado.
Salimos del recinto amurallado y descendemos por el sendero que nos ha servido para acceder a esta fortaleza hasta llevarnos a la explanada donde iniciamos el ascenso. Desde aquí tomamos una calle asfaltada que se dirige hacia el norte en descenso y en la bifurcación que se produce más abajo tomamos un sendero que pasa junto al Pocico de la Hoya y que entre arenales y por una cañada nos conduce en descenso hacia el norte hasta el Pilar del Sapillo, lugar de inicio y final de esta completa ruta.

4 Opinie

  • Zdjęcie miguel yeguas

    miguel yeguas 2014-12-23

    La explicación genial, me alegro que te haya gustado la Grana, pero tengo que decirte que te has perdido bastantes senderos espectaculares que son menos habituales que por donde has subido y sobre todo bajado, pero que te aseguro que harían que te plantees volver en un futuro.

  • Zdjęcie PJCastro

    PJCastro 2014-12-23

    Sin duda, Miguel. La mañana no daba para más. Nos centramos en hacer un recorrido circular por la cara sur de La Grana subiendo las tres cumbres que nos planteamos y la verdad es que nos ha salido una ruta bastante atractiva. Para más adelante hemos dejado los otros senderos que recorren la cara norte pero ya partiendo desde Jamilena. Esta sierra da para mucho. Un saludo!!!

  • Zdjęcie alexha

    alexha 2018-09-10

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    Bonita ruta y muy bien explicada.

  • Zdjęcie josesimon

    josesimon 2018-12-30

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    Otra gran ruta y una muy buena explicación del recorrido.
    Hacía bastante tiempo que quería subir a la Peña de Martos y disfrutar de las vistas que se tienen desde la Grana y Peña Blanquilla.
    Realmente ha merecido la pena el Paseo.
    Gracias por compartir tus rutas darnos unas explicaciones tan detalladas.

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