• Zdjęcie Camino invernal Cuspansate - Colines
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Moving time  2 godzin 49 minut

Czas  7 godzin 9 minut

Współrzędne 1223

Uploaded 16 marca 2019

Recorded marca 2019

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2 232 m
1 356 m
0
1,8
3,5
7,04 km

Obejrzane 67 razy, pobrane 5 razy

w pobliżu Torrestío, Castilla y León (España)

Era el dia, llevábamos dos años contemplando las palas del Colines, anhelando su subida y con cierto temor a su descenso por sus pendientes superiores al 35%. Para nuestro nivel era un reto que habíamos convertido en mito, gracias al insistente y obsesivo interés de nuestro compañero de Pinos, anfitrión de esta travesía.

Partimos del camino de los invernales de Cuspasante, que lo dejamos frente al sendero que sube por la vallina del Arca. La ruta se aconseja coger un poco más abajo que nuestro inicio. La cota de nieve estaba solo en la ladera norte a unos 1.800 m. Tuvimos que patear bastante hasta donde se une La Pierna con la vallina del Arca. A pesar de nuestro miedo a encontrarnos con matorral que hiciera el ascenso intransitable, lo que nos encontramos fue un sendero que, en general, estaba basante abierto.

Al comienzo de la Pierna nos pusimos los esquis, y subimos directamente por la línea más recta hacia Colines. Cuando llegamos a la parte de La Pierna que asoma al valle de Babia, esperamos nuestro compañero anfitrión, pues la nieve dura dificultó enormemente el ascenso incluso llevando cuchillas. Nos decimos calzar los crampones y echar mano al piolet (nunca deben dejarse de llevar), y descendimos unos pocos metros hasta encontrarnos con el compañero, que desde el momento que con nuestra ayuda se puso los crampones abandonó el bloqueo que le sumia el fuerte desnivel y dureza de la nieve.

Seguimos orientación Este hasta llegar al collado que separa La Pierna del valle del Arca, desde donde se vislumbraba la extraordinaria pala que nace en lo alto del mismo Colines. La magnífica vista del valle del Arca nos transportó a un lugar idílico, que explica que para muchos de nosotros la montaña sea una droga que nos desborda de paz y belleza.
Desde el collado haciendo cordillera entre los dos valles y con orientación Sur seguimos el exigente ascenso, atravesando un paso que nos llevó a una zona más plana con vistas otra vez al valle de Babia. Desde allí los últimos 100 metros de desnivel, resultaron un paseo. Salvo para dos. Nuestro anfitrión a quien una de las botas le hizo sufrir lo inimaginable, solo las enormes ganas de hacer cima acumuladas en varios años le hizo continuar hasta el final. Y nuestro veterano (70 primaveras) a quien un apretón de vientre a 50 m de la cima lo machacó, la naturaleza no perdona. En otras circunstancias hubiera sido carne de cañón de intensa guasa, pero la situación lo respeto. La liberación de la cima lo dejo reconfortado. Serán muchos los días que tomando unas cervezas nos reiremos por todo lo que no lo hicimos en el momento.

Hemos salido juntos muchos días, pero en esta ocasión la ruta nos dejará marcados. Conseguimos subir Colines y bajarlo. En mi caso me tire recto pala norte abajo hasta coger sin apenas esfuerzo el collado dejando el Arca y pasando a La Pierna. El resto de la bajada la hicimos por el mismo itinerario que la subida, pero buscando al máximo las laderas norte donde la nieve estaba más que aceptable.
El esfuerzo tuvo su recompensa con unas cervezas.
Gracias por el dia comopañeros, ya sólo nos ha quedado una cosa pendiente de hacer: REPETIR.

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