• Zdjęcie Parque Tamarguillo (6)
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Uploaded 9 października 2013

Recorded października 2013

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35,18 km

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w pobliżu San Pablo, Andalucía (España)

Parque Tamarguillo (6)
El parque del Tamarguillo es un paraje fluvial de trazado longitudinal que se encuentra en la cabecera de dos históricos arroyos de Sevilla: el único tramo naturalizado del Tamarguillo, que le da nombre, y el antiguo cauce del arroyo Ranillas, que aún conserva los meandros a través de su llanura de inundación. La gran extensión, entorno a 96 hectáreas, y la zona privilegiada donde se asienta, en la periferia de la ciudad junto al aeropuerto de San Pablo, le proporcionan grandes ventajas para la atracción de las aves.[1] Frente a la variedad de unidades ambientales que se ofrecen a lo largo del parque, incluyendo espacios abiertos y reforestaciones de plantas propias de la región, pinares y eucaliptales, el Tamarguillo preserva especies autóctonas bien distribuidas y un humedal de características singulares con un conjunto de láminas de agua que, en total, ocupa alrededor de 15 hectáreas. Aparece de forma silvestre el palmito, una de las dos palmeras autóctonas que se conservan en Europa y la única endémica de la península, la encina o el acebuche, así como un amplio estrato arbustivo de tomillo, romero, retama, mirto, torvisco, lavanda, numerosas especies de jaras y otras especies singulares que por su edad, porte e importancia dentro de la ciudad merecen ser protegidas. El área dominada por el cortijo de San Ildefonso y repoblada desde la década de los años treinta, conserva encinas centenarias junto a una vieja acequia que aún es posible contemplar cerca de la zona de juegos. Rodeadas de olmos silvestres, se trata del último reducto del bosque original

5 Opinie

  • Zdjęcie SUBARU55

    SUBARU55 2013-10-11

    El Tamarguillo es un arroyo que desemboca en el Río Guadalquivir en la ciudad de Sevilla (España). Se cauce ha sido objeto de diferentes transformaciones y desviaciones a lo largo del siglo XX, con objeto de alejarlo del casco urbano, pues su desbordamiento ha causado graves inundaciones en la ciudad, entre ellas las que tuvieron lugar el 29 de enero de 1948 y el 25 de noviembre de 1961.1 2 Actualmente en la zona de su nacimiento, situada cerca del barrio de Parque Alcosa, se ha creado un parque periurbano que se llama Parque Tamarguillo.3 El antiguo cauce por el que discurría se ha transformado en una importante vía urbana, la Ronda del Tamarguillo.

  • Zdjęcie SUBARU55

    SUBARU55 2013-10-11

    El Parque fluvial de la cabecera del Tamarguillo es un enclave único en la ciudad, por
    su extensión y características, cuyos valores ambientales es necesario conocer para
    apreciar. Aunque existe una gran variedad de unidades ambientales en el interior del
    parque, el ecosistema que lo define y caracteriza es, sin duda, el humedal que conforman
    los arroyos Ranillas y Tamarguillo. No solamente por la presencia del nuevo
    encauzamiento, el cauce natural de la cabecera y nacimiento del arroyo Tamarguillo y sus
    llanuras de inundación, sino por las características mismas de los sistemas fluviales y
    lóticos (de ríos y lagos). Los humedales poseen una enorme diversidad biológica y son el
    lugar propicio donde la vida se manifiesta en sus más variadas formas. A lo largo del
    tiempo, las especies hemos hecho uso de los recursos naturales que ofrecían, incluida la
    especie humana. Para interpretar el patrimonio natural de estos arroyos de la vega del
    Guadalquivir es fundamental conocer la historia que los ha generado y adoptar el papel
    que nos corresponde en ella

  • Zdjęcie SUBARU55

    SUBARU55 2013-10-11

    El tramo por donde discurre la cabecera del arroyo es, excepcionalmente, de los pocos
    cauces de la ciudad que aún conserva el ancestral trazado a través de su llanura de
    inundación. Históricamente se trata del cauce natural del arroyo Ranillas. La zona,
    conocida antaño por la abundancia de agua y su fauna asociada con topónimos como “la
    Ranilla”, “la Laguna larga” o “el Sapo”, sufría innumerables crecidas hasta que fue
    intervenida en la década de los sesenta mediante el que se denominó “Proyecto del canal
    colector de la zona regable del bajo Guadalquivir y encauzamiento del arroyo Ranillas al
    Río Guadaira” acometido con carácter urgente tras la dramática inundación de 1961. En
    ese momento el cauce pasó a llamarse Nuevo cauce del Tamarguillo. En la actualidad el
    arroyo Ranillas ha vuelto a ser canalizado de forma “naturalizada” junto a su trazado
    original, uniendo sus aguas a las del Tamarguillo precisamente en los terrenos que ocupa
    el Parque.

  • Zdjęcie SUBARU55

    SUBARU55 2013-10-11

    Para que nos hagamos una idea de la diversidad biológica de este humedal, tan solo el
    tramo natural del arroyo Tamarguillo supera la riqueza en biodiversidad de los distritos
    Triana, Los Remedios, Casco antiguo, Este, Macarena y San Pablo juntos, incluyendo todas
    sus zonas verdes. La fuente de recursos de la llanura de inundación y la vegetación que
    sustentan las aguas de las crecidas de los dos arroyos, ha sido una de las razones
    principales por la que numerosos asentamientos humanos, desde la prehistoria, han
    venido estableciéndose en la zona. Lo corrobora la existencia de cuatro tipos de
    yacimientos arqueológicos en el parque (paleontológico, prehistórico, histórico y
    etnográfico). El territorio que conforma hoy el Parque del Tamarguillo perteneció hasta
    principio de la década de los setenta a la “Hacienda Buena Esperanza” y se trataba, en sus
    orígenes, de una dehesa de olivos y encinas, con toros bravos propiedad de la familia
    Marañón aunque paulatinamente se fuera adaptando a un cultivo de secano de gran
    calidad. Milagrosamente testigo de esa época no queda más que un cortijo, el de San
    Ildefonso, emplazado en el interior del parque y que hoy asume las tareas de gestión y uso
    para las huertas vecinales y escolares. La explotación de diversas graveras y la frecuencia
    de rebaños fueron contribuyendo a su abandono, sin embargo, el cultivo intensivo, la
    ganadería y la intervención en los cauces, aunque determinó profundamente el paisaje

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    WilsonMTB 2018-04-01

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    Para rodar está muy bien. Eso sí, nada de cuestas ni dificultad. Para echar un rato pedaleando...

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