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w pobliżu Collado Villalba, Madrid (España)

Ruta que parte desde Villalba, sube el puerto de Abantos por la variante de las zetas, continúa por la Cabeza de Lijar, baja por la Jarosa, pasa por Guadarrama y vuelta a Villalba.

El Escorial:

El Escorial es un municipio y villa de España, en la comunidad de Madrid, perteneciente a la comarca de la Cuenca del Guadarrama. Está situado en la zona noroeste de la región, a los pies de la vertiente meridional de la Sierra de Guadarrama, a unos 46 kilómetros de la ciudad de Madrid. Es designado popularmente como El Escorial de Abajo, para diferenciarlo de la vecina localidad de San Lorenzo de El Escorial, que recibe, por su parte, el nombre oficioso de El Escorial de Arriba. Es atravesado por el río Aulencia, el principal afluente del Guadarrama.

Linda al norte con el municipio de San Lorenzo de El Escorial, que también lo rodea por el oeste, junto con Robledo de Chavela y Zarzalejo. Al suroeste aparece Navalagamella y, al sur, Valdemorillo, Colmenarejo y Galapagar, municipio —este último— que también toca su parte oriental.

Dentro de su término fue erigido, en el siglo XVI, el célebre Monasterio de El Escorial. Sin embargo, esta construcción se encuentra en la actualidad en San Lorenzo de El Escorial, municipio surgido dos siglos después, como una segregación de El Escorial. Por ello, el edificio también es conocido, y así consta oficialmente, como Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Desde el 21 de junio de 2006, su término municipal se encuentra protegido por la Comunidad de Madrid como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Territorio Histórico o Sitio Histórico. En esta figura se incluyen también San Lorenzo de El Escorial, Santa María de la Alameda y Zarzalejo, pueblos que, como aquél, formaron parte de un territorio de realengo y abadengo constituido en el siglo XVI, alrededor del Real Monasterio, y que recibió el nombre de Real Sitio de El Escorial. Actualmente también es denominado como Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial o como Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial.

Además, la Casita del Príncipe, uno de los principales monumentos de El Escorial, forma parte de la declaración de Patrimonio de la Humanidad, realizada por la Unesco el 2 de noviembre de 1984, en referencia al Monasterio y al Real Sitio.

El topónimo de El Escorial parece proceder de la vegetación dominante en su entorno en el momento de su fundación, el roble y encina —aesculus en latín—. Así lo indicó ya el padre Martín Sarmiento en 1762, que derivó el término Escurial del bajo latín esculealis —adjetivo de esculus o aesculus—, del cual nació la voz esculeal, escurial y escorial, esto es, un terreno poblado de ésculos, carbajos o quejigos.

Otra teoría, propuesta en su momento por el padre José de Sigüenza, deriva el término Escorial del latín scoria, que significa inmundicia o desecho, referido especialmente a aquellos resultantes del trabajo de los metales; significaría, por tanto, un lugar donde se abandonaban esos desechos o un montón de escorias.

Una tercera teoría, señalada por Andrés Avelino de Salaber y Artea, propone su origen en el vocablo escouro, con el significado de lugar oscuro, debido a la abundancia de arbolado.

Pese a que el núcleo de El Escorial ya existía previamente a la construcción del Monasterio, la villa no tuvo blasón propio hasta el siglo XIX. Previamente, hacia el siglo XIV, tenía como distintivo un acueducto por su pertenencia a la comunidad de villa y tierra de Segovia, y en el siglo XVI usaba un emblema en el que aparecían enfrentados dos leones y dos castillos. Solo un elemento, la bellota, se repitió en distintas construcciones, quizás en recuerdo del origen de su denominación. Sin embargo, y en reconocimiento a la defensa que sus habitantes hicieron durante la guerra de la Independencia, el 8 de agosto de 1815 Fernando VII otorgó a la villa —mediante Real Cédula— el título de «Leal» y desde entonces el escudo que encabezaba la primera página de dicho documento es usado como símbolo oficial. La descripción del mismo es la siguiente:

En medallón con dos leones sosteniendo con sus garras un círculo en cuyo centro se hallan las armas de España orladas con una inscripción que dice "Villa Leal del Escurial por Fernando VII". En la parte superior una guirnalda de laurel atada con una cinta en cuyo extremo izquierdo se lee "Pos Fata" y en el derecho "Resurgo", que significa, "después de hecho resucita". Sobre dicha corona un haz de flechas, símbolo de unidad, y al pie del escudo y entre los dos leones se ve un águila con sus garras clavadas en tierra.

Posee un carácter simbólico y así los leones se sitúan sobre el águila derrotada que recuerda al imperio Napoleónico, la corona de laurel representa la victoria y el heroísmo, el haz de flechas es imagen de unidad y la leyenda «Post fata resurgo» alude a la recuperación de la Villa tras los daños causados por los franceses.

Bajo Fernando VII se creó la condecoración «El Escorial», conformada por una cruz de oro cuyos cuatro brazos están cubiertos por esmalte azul celeste y en el centro un medallón azulado en el que aparecen representados la parrilla y la palma. Se presentó como un premio a la inocencia y sus destinatarios fueron aquellos desterrados a principios del siglo XIX por haber ayudado al monarca, por entonces aún príncipe de Asturias. El azul celeste de la joya fue utilizado posteriormente como color de la bandera municipal. Asimismo, el Ayuntamiento creó también una medalla representativa —con objeto de premiar a personas o instituciones— en la que se representa, por un lado, el escudo de la Villa y, por otro, un árbol (encina o roble) en recuerdo del origen etimológico de la localidad.

El Escorial se encuentra en la vertiente sur del Sistema Central, en concreto en la zona de contacto entre las sierras de Guadarrama y Gredos. Forma parte del piedemonte serrano, caracterizado por un relieve aplanado y pendientes poco pronunciadas a excepción de pequeñas elevaciones, y cuenta con Las Machotas (1461 msnm) y el monte Abantos (1763 msnm) como referencias orográficas más importantes de la zona. Su ubicación en una zona de transición entre la sierra y la llanura provoca la existencia de una variada flora en función de la elevación del terreno. La altitud media del municipio oscila entre los 840 msnm del entorno del embalse de Valmayor y los 1100 msnm del paraje de los Ermitaños, en plena ladera de Las Machotas.

La totalidad del municipio pertenece a la cuenca hidrográfica del Tajo a través de los distintos cauces que desembocan en el río Guadarrama; este solo discurre dos kilómetros por la zona oriental del municipio, formando el límite con el término de San Lorenzo de El Escorial. El curso de agua más importante es el río Aulencia, que a través del arroyo del Batán tiene su origen en las laderas del puerto de la Cruz Verde y atraviesa el municipio de oeste a este para más adelante alcanzar el embalse de Valmayor. A este también desagua el arroyo Ladrón, que es contenido en el embalse de Los Arroyos. Otros cauces fluviales de importancia son los arroyos Guatel, Loco, Fuentevieja y de los Buzones. También son características las distintas lagunas que salpican el paisaje y entre las cuales destaca el complejo de Castrejón, situado al oeste de Peralejo. A todos ellos hay que añadir los cinco embalses construidos en el siglo XVI para el abastecimiento de La Granjilla. El drenaje en la zona es difícil debido a sus características graníticas, por lo que es habitual la acumulación de aguas en superficie.

El clima en el municipio se clasifica como mediterráneo continentalizado, de inviernos fríos con frecuentes heladas y nevadas, y veranos cálidos y secos. La oscilación térmica anual supera los 15 °C mientras que la diaria rebasa en ocasiones los 20 °C. Las precipitaciones —cuyo alto índice en este caso se explica por la elevada altitud del municipio y su ubicación en plena Sierra— se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano, concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y al inicio de la primavera.

Según la clasificación climática de Köppen El Escorial se encuadra en la variante Csa, es decir, clima mediterráneo de veranos cálidos, con la temperatura media del mes más cálido por encima de 22 °C.


Geología

Geológicamente, El Escorial se encuadra en la zona Galaico-Castellana. Dentro del Sistema Central, se sitúa junto al extremo occidental del Complejo de Guadarrama, cuyo límite oriental se encuentra en la falla de Berzosa y el occidental en el corrimiento de Santa María de la Alameda. A nivel litológico, los materiales más destacados que se encuentran en el municipio son granitos del Paleozoico —utilizados para la construcción—, y áridos de granulometría gruesa cuya producción se destina a macadán.15 Respecto a la estratigrafía, la mayor parte del municipio se corresponde con niveles graníticos hercinianos de adamelitas; estos afloramientos paleozoicos se completan con sedimentos del Cuaternario a base de cantos, gravas y arenas en terrazas y depósitos aluviales.

Flora

El término municipal de El Escorial se encuentra en la transición entre los pisos bioclimáticos supramediterráneo y mesomediterráneo, por lo que su vegetación clímax se compone de especies marcescentes y esclerófilas. La especie predominante en el municipio es la encina, que se extiende de manera homogénea por las cercanías de varias urbanizaciones así como grandes fincas privadas; su accesibilidad y el relieve poco accidentado en el que se encuentra provocan que sufra cierto grado de deforestación debido a la presión humana. En su estrato inferior va acompañada de especies como el enebro, el majuelo, la madreselva o la esparraguera.
La cigüeña blanca presenta una de las mayores colonias de la comunidad de Madrid en la finca de La Granjilla

Otra especie muy abundante es el fresno, presente de forma adehesada en zonas húmedas como La Granjilla (anteriormente llamada La Fresneda) por su uso tradicional como alimento adicional del ganado. Suele ir acompañado de especies como los rosales silvestres y la zarzamora. En zonas más altas y frescas, como por ejemplo en la vertiente norte de Las Machotas, crece el rebollo, acompañado por hiedra, helechos y endrinos.

Otras especies que se pueden encontrar son la retama y la jara (al borde de los caminos o entre las tapias), a las que hay que añadir las distintas especies de flores y la vegetación hidrófila propia de los humedales.

Fauna

Las especies más abundantes en el municipio son las aves; entre ellas destaca la cigüeña blanca, con importantes colonias en los núcleos de La Granjilla y Monesterio. Otras son el águila imperial, la cigüeña negra (en el entorno de Valmayor), el búho real, el abejaruco, la abubilla, el chotacabras, además de las propias de zonas húmedas como garzas y ánades.

El número de mamíferos es escaso y solo algunos como la jineta, el gato montés o el conejo se pueden encontrar en el término municipal. Históricamente se constata a través de viejas crónicas la presencia del oso pardo y el lobo. Por último es reseñable la variedad de insectos, reptiles —entre los que se incluyen lagartos, lagartijas y una decena de especies de serpientes— y anfibios.

Historia:

Los restos más antiguos encontrados en el municipio corresponden al periodo romano: por un lado, varias lápidas funerarias halladas en el siglo XIX en las cercanías del núcleo de Navalquejigo, y por otro una posible calzada romana situada entre El Escorial y Zarzalejo, que sería parte de la vía que enlazaba Segovia con la Bética; se complementa con un puente sobre el río Aulencia de traza medieval pero de posible origen romano.
Edad Media
Desde el siglo XII, El Escorial estuvo bajo la esfera de influencia de la comunidad de ciudad y tierra de Segovia, dentro del sexmo de Casarrubios

Los orígenes de El Escorial se encuentran a finales del siglo XI y principios del XII en el contexto de la Reconquista; tras la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI de León, la vertiente sur de la sierra de Guadarrama se convirtió en tierra de frontera y, aunque los esfuerzos repobladores se centraron al otro lado de la sierra, pudieron existir pequeñas comunidades aisladas. A partir de 1150, momento de la fijación de la frontera en la línea del río Tajo, la reconquista avanzó hacia el sur lo que permitió el afianzamiento y desarrollo de los núcleos situados al norte de la sierra de Guadarrama, con elementos como el Concejo de Segovia —cabeza de un enorme alfoz— y la Caballería Villana, que aseguraba la vigilancia de pasos de montaña y pastos y participó en el proceso repoblador bajo la denominación de «serranos». Ambas instituciones crearon la infraestructura necesaria para iniciar ese proceso y, a través de la fórmula de la presura, comenzaron a llegar de manera espontánea gentes de origen vasco-navarro, leonés y burgalés, que ocuparon el espacio de manera dispersa y se dedicaron principalmente a la ganadería.

A finales del siglo XIII, el Concejo de Segovia se ocupó de la tarea repobladora de manera organizada y así puso en marcha el ordenamiento de la vertiente sur de la Sierra, hecho confirmado a través del Ordenamiento de Segovia de 1302 en el que ya aparece citado La Fresneda, dentro del marco geográfico de El Escorial. Asimismo, el territorio escurialense pertenecía al sexmo de Casarrubios, una de las divisiones de la comunidad de villa y tierra de Segovia.

A principios del siglo XIV, los datos sobre la zona son bastante escasos, reduciéndose casi en exclusiva a las menciones hechas en el Libro de la Montería, escrito hacia 1345, de cuyo contenido se deduce que por entonces El Escorial era tan solo un pequeño núcleo de viviendas, herrenes y zonas de pastos, posiblemente vinculado administrativamente a Robledo de Chavela. En el mismo siglo, debido a la epidemia de peste negra, debieron desaparecer algunos enclaves poblacionales pero los más arraigados, esto es La Fresneda, Monesterio, El Campillo, El Escorial y La Herrería, pervivieron. A inicios del siglo XV vuelven a citarse en la documentación los distintos núcleos y entre ellos, y por primera vez, El Escorial en 1443; este aparece citado en 1503 como Concejo autónomo segregado de Robledo de Chavela y en él se incluían los núcleos de El Escorial, Las Ferrerías de Fuente Val de Lámparas, Las Ferrerías de Abajo y los caseríos de Casa del Valle, Helechar y Robledo Hueco.

Edad Moderna

Casona del Monasterio de Prestado, donde se alojó Felipe II mientras duraron las obras del Monasterio
La iglesia de San Bernabé fue una de las obras promovidas por Felipe II

En la primavera de 1560, camino de Guisando, Felipe II pasó por El Escorial y, posiblemente por interés del monarca, a principios de 1561 el contador Luis de Peralta elaboró un informe sobre las características y rentabilidad de La Herrería. Tras un nuevo paso por la localidad en la primavera de ese mismo año, el 16 de abril Felipe II escribía en una carta lo siguiente:

Sabed que en reconocimiento de la victoria que nuestro Señor fue servido de darme el día de Sant Laurencio el año 1557, tengo determinado de edificar y doctar un monasterio, donde se le hagan continuas gracias por ella, y santos sacrificios y oraciones por las ánimas del Emperador y de la Emperatriz mis señores padres que hayan sancta gloria y la mía.

Después de varios informes y visitas, el monarca decidió en 1561 —a partir del también conocimiento previo que tenía de la zona gracias a Isabel de Osorio— el lugar de construcción del monasterio y seguidamente comenzó el proceso de adquisición de terrenos, siendo La Herrería en 1562 el primero en adquirirse, al cual le siguió La Fresneda en 1563. Desde entonces, y hasta 1565, se llevó a cabo la reordenación de todo ese espacio con la delimitación de las áreas que podrían aprovechar los monjes (las dehesas de La Herrería y La Fresneda) y los vecinos de El Escorial.39 Para ambas dehesas se construyó, entre 1569 y 1596, una cerca de piedra para que sirviese de elemento de protección ante cualquier intruso o animal. A nivel jurídico, a través de real cédula de 8 de abril de 1565, El Escorial dejó de depender de la comunidad de ciudad y tierra de Segovia, adquirió el rango de villa con término propio y Alcalde Mayor y se convirtió en territorio de realengo, aunque en la práctica quedaba en manos del Monasterio.

Se trataba de una figura híbrida entre Sitio Real y Sitio de Abadengo, conocida históricamente como Real Sitio de El Escorial. El perímetro de este espacio quedó vallado mediante de la llamada Cerca de Felipe II, que se extendía por los actuales términos de San Lorenzo de El Escorial, El Escorial, Santa María de la Alameda y Zarzalejo.

Entre los años 1562 y 1598, se llevaron a cabo importantes obras de infraestructura. La localidad fue dotada con fuentes, una Casa Consistorial y un Hospital Real, además de ampliarse su viario con nuevas calles y plazas y extenderse su caserío, con viviendas para uso de los funcionarios reales. De esta época data también la Iglesia de San Bernabé.

Tras la finalización, en 1584, de las obras del Monasterio comenzó un periodo de decadencia económica para la villa que se acentuó a lo largo del siglo XVII con la llegada de un séquito real cada vez más numeroso y para el cual no había aposentos suficientes. Así, el ministro Grimaldi dio los primeros pasos de lo que sería un nuevo núcleo de población; tras una primera negativa de los frailes a construir casas de alquiler en los alrededores del Monasterio, en 1767 se consiguió un permiso de los Jerónimos para tales edificaciones. Los primeros en solicitar terrenos fueron los infantes Felipe Antonio de Borbón y Gabriel de Borbón, lo que fue el origen del futuro casco urbano sanlorentino; Juan de Villanueva construyó un caserón para ellos, cuyos restos fueron transformados en lo que actualmente es una de las sedes de Euroforum.

El surgimiento de este nuevo núcleo poblacional fue motivo de distintos conflictos y pleitos hasta que finalmente, el 25 de junio de 1792, el Real Sitio —lo que sería más tarde el municipio de San Lorenzo de El Escorial— se segregó de El Escorial. Esta decisión de Carlos IV fue motivada, por un lado, por el enfrentamiento entre el gobernador del Real Sitio, nombrado en 1789, y el alcalde mayor de la Villa, y por otro, por la negativa de los nobles a seguir bajo la jurisdicción de los vecinos de El Escorial.

Edad Contemporánea

La llegada del ferrocarril fue un revulsivo para la economía del municipio. En la imagen, la línea Madrid-Hendaya a las afueras de la localidad

A principios del siglo XIX, y con motivo de la Guerra de la Independencia, la villa sufrió fuertes represalias en 1808 pese a la resistencia ofrecida a los franceses. A las perdidas humanas hubo que añadir los daños en el patrimonio, excepto las joyas de la iglesia, que se pudieron salvar. El testimonio de lo ocurrido esas fechas llegó a manos de Fernando VII, gracias a Manuel Sáiz Gómez del Campo, y el comportamiento de la Villa le valió el título de «Leal», otorgado por el monarca el 8 de agosto de 1815.

Aunque la villa pervivió a la guerra, las consecuencias se dejaron notar y así, demográficamente, a mediados de siglo no llegaba a los 200 habitantes. La recuperación llegó gracias al ferrocarril; durante el reinado de Isabel II se llevó a cabo la construcción del tramo Villalba-Sanchidrián, perteneciente a la línea Madrid-Hendaya, lo que conllevó —al igual que en su momento la construcción del Monasterio— la llegada de ingenieros y trabajadores. La estación fue inaugurada el 9 de agosto de 1861, con la apertura del tramo Madrid-El Escorial, y ello propició mayores oportunidades de trabajo y progreso para el municipio. Entre las iniciativas empresariales de aquellos años destacó la instalación, en 1871, de la fábrica de Chocolates Matías López.

A finales del siglo XIX, el territorio municipal vio ampliar su tamaño: en 1895, a través de una Real Orden, la regente María Cristina segregó Navalquejigo de Galapagar para incorporarlo a El Escorial, y un año más tarde se añadió Peralejo, que fue segregado de Valdemorillo. En el siglo XX, y gracias al continuo trasiego de turistas y viajeros, la localidad prosiguió su crecimiento, con una diversificación de las actividades económicas gracias al turismo. En los últimos años del siglo se propuso en varias ocasiones la fusión con San Lorenzo de El Escorial —desligado de El Escorial desde 1789— pero finalmente no se llevó a cabo.

Iglesia de San Bernabé

Monumento Nacional desde 1983, se trata de uno de los ejemplos más puros del estilo herreriano. Fue mandada construir en 1593 por Felipe II para sustituir la antigua parroquia escurialense y los trabajos, bajo la dirección de Francisco de Mora y con la participación de los trabajadores de la construcción del Monasterio, se iniciaron al año siguiente. La iglesia fue bendecida por el obispo de Segovia en septiembre de 1595 aunque los últimos remates no finalizaron hasta 1596.

Presenta una única nave, cuyos contrafuertes separan las distintas capillas laterales. La cubierta está formada por una bóveda de cañón en cuyo arranque se abren lunetos que facilitan la iluminación interior del templo. La cabecera, rectangular, está conformada por una gran hornacina en la que, a un nivel más elevado, se sitúa el altar mayor. A ambos lados de la misma se sitúan la sacristía y la capilla de la Virgen de la Herrería. En el altar destaca el retablo; consta de un lienzo al óleo, con escenas de la vida y martirio de San Bernabé, obra de Juan Gómez, que aparece enmarcado por dos columnas de orden compuesto. Sobre el lienzo aparece un friso con adornos de ángeles y roleos y por encima de él se sitúa el ático, rematado en frontón y decorado con el tema de la Piedad. A los pies de las columnas se observan varias pinturas sobre tabla en las que se representa a San Juan Evangelista, San Felipe, Santiago el Menor y San Mateo.

Al exterior presenta cubierta y chapiteles de pizarra. La fachada principal está dividida en tres cuerpos; los laterales se prolongan en dos torres mientras que el central se remata con un frontón; bajo este se sitúa la puerta de entrada, remarcada por una moldura. En los laterales del templo se observa un primer cuerpo liso y contrafuertes que apoyan en el muro. En cuanto a los materiales, todo el edificio está construido con granito a excepción de las bóvedas que son de ladrillo. El conjunto se conserva sin apenas transformaciones desde su construcción y únicamente el archivo parroquial, el órgano y los altares quedaron destruidos durante la Guerra Civil.

Monasterio de Prestado

Se trata de un conjunto monumental ubicado en el centro de la Villa del que todavía permanecen en pie el edificio conocido popularmente como «El Castillo» y la casa y chimenea del viejo horno. Antigua vivienda de un labrador, fue ocupada por los monjes a su llegada a El Escorial en 1562 y tras la adquisición del inmueble comenzaron las obras para su transformación en residencia conventual; desde entonces, y hasta 1571, albergó a la comunidad religiosa hasta que se trasladaron al Real Sitio y fue el aposento de Felipe II durante los primeros años de obras del Monasterio. La construcción, de piedra y ladrillo, contaba con capilla, sacristía y entradas independientes para las habitaciones del rey y de los monjes. El conjunto se completaba con las caballerizas, casa de los servicios de su majestad y patio en el que había un pozo.

Tras el traslado de los monjes al Monasterio, el conjunto se transformó en hospital de laborantes, la primera institución europea especializada en accidentes laborales. Entre 1576 y 1579 sirvió de hospital para obreros y enfermos pobres de la comarca y posteriormente como vivienda del Padre Campero, encargado de los negocios monásticos. En 1607 fue reacondicionado como horno de vidrio, se arrendó una casa para vivienda de los trabajadores y la casa de la chimenea sirvió de cocina. Desde 1880, el conjunto pertenece a la familia Fliedner, que restauró el edificio tras su casi destrucción durante la guerra de la Independencia, y ha servido como albergue y colegio.

Otros monumentos de interés

Este pueblo posee un rico patrimonio histórico-artístico, fruto de su vinculación con el monarca Felipe II y su constitución como Real Sitio en la segunda mitad del siglo XVI. Sus enclaves artísticos se encuentran protegidos mediante decreto 52/2006 de la Comunidad de Madrid, en el que se declara Bien de Interés Cultural a las fincas históricas y conjuntos monumentales que estuvieron dentro de la Cerca de Felipe II, correspondientes en la actualidad a los términos de El Escorial, San Lorenzo de El Escorial, Zarzalejo y Santa María de la Alameda.

3 Opinie

  • Zdjęcie Anakin V2

    Anakin V2 2015-01-08

    bueno mas te valdría hablar de la ruta en vez de copiar una guía turística. gracias por el track

  • Zdjęcie jestako

    jestako 2015-03-27

    Intentaré hacer la ruta. Ya te contaré...
    Sinceramente no me he leído el TOSTONAZO...

    Un saludo y gracias por el track!!

  • Zdjęcie FelixGP

    FelixGP 2019-01-30

    Coincido con los comentarios anteriores. Gracias por el track pero no estarían de más unos comentarios sobre la ruta de los que agradecemos quienes pedaleamos sobre terrenos desconocidos, al principio o al final. Saludos

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